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Estos días hay ciertas palabras que no paramos de repetir, unas en nuestra vida personal como son, contagiados, enfermos, coronavirus, Covid-19, frenar la curva… lo que se traducen en nuestro día profesional en teletrabajo, trabajar desde casa, no son vacaciones tenemos que seguir trabajando igual que en la oficina.

Si lo pensamos detenidamente… trabajar en casa no es lo mismo que…

¿Trabajar desde otra sede de nuestra empresa, que no es en la que trabajamos siempre?

¿Trabajar en la oficina de un cliente?

¿Trabajar desde un hotel cuando tengo que realizar un viaje?

¿Usar esos pequeños ratos de espera allá donde estemos para realizar determinadas tardeas que me quitan tiempo cuando estoy en la oficina?

De ahí que las empresas que nos dedicamos a la transformación digital, nos planteemos que el teletrabajo no es más que la movilidad que nos piden todos los días nuestros clientes.

Hoy os queremos contar una necesidad concreta que les ha ido surgiendo a nuestros clientes, no solo los que ya han comenzado con su transformación digital, sino aquellos a los que les prestamos servicios de impresión.

El coronavirus desgraciadamente está haciendo estragos no solo en nuestra salud y la de nuestras familias, compañeros etc, sino también en la economía mundial, es por ello que los bancos y asesores financieros necesitan agilizar sus procesos para poder mover las  acciones o valores de sus clientes.

El denominador común de estos procesos es, que el cliente ha de firmar una orden para poder negociar los activos financieros con rapidez, agilidad y seguridad en el proceso.  

Pero tenían un problema: sin la firma original del cliente no se puede llevar a cabo.

Ha sido en este momento en el que hemos conseguido transmitirles que la transformación digital, el transformar procesos basados en papel, a procesos digitales, no afecta a unos pocos, sino que en cualquier sector, en cualquier empresa, independientemente del tamaño, volumen de facturación etc, es relevante. Ya que todas las empresas tienen un factor común, todas tienen sus propios procesos de negocio y la mayor parte de ellos basados en papel.

¿Cómo hemos resuelto su problema?

Explicándoles y acometiendo un proyecto de transformación del proceso de firma manuscrita, con la firma electrónica reconocida, que tiene la misma validez legal, si cumple estos requisitos que se puede comprobar en el Portal de la Administración Electrónica.

  • Identificar al firmante de manera inequívoca
  • Asegurar la integridad del documento firmado. Asegura que el documento firmado es exactamente el mismo que el original y que no ha sufrido alteración o manipulación
  • Asegurar el no repudio del documento firmado. Los datos que utiliza el firmante para realizar la firma son únicos y exclusivos y, por tanto, posteriormente, no puede decir que no ha firmado el documento
  • Contar con la participación de un tercero de confianza.
  • Estar basada en un certificado electrónico reconocido.
  • Debe de ser generada con un dispositivo seguro de creación de firma

¿La diferencia del antes al ahora cual es? que el cliente puede estar en su casa y el asesor financiero también y valerse de esa agilidad para trabajar más eficientemente y con mayor rentabilidad.

La base de de su problema era el estar dos personas, en el mismo sitio y en el mismo momento. ¿Realmente pensáis que esto nos pasa sólo en el Estado de Alerta?